El éxito en la empresa deportiva

Al llegar a Madrid desde Galicia o, en general, desde el norte de España, se puede ver en el horizonte de la capital cuatro torres muy altas con formas diferentes. Ocupan un espacio donde hace unos años los jugadores de todas las categorías del Real Madrid entrenaban. Una de las primeras decisiones de Florentino Pérez en su primera etapa como presidente fue la de recalificar toda la zona y, con la anuencia de todas las instituciones, construir un sinfín de metros cuadrados y amasar una fortuna que se repartió entre el club que presidía y las empresas constructoras (la primera, ACS, que también presidía y lo sigue haciendo). Este fin de semana ha arrasado en la asamblea de socios del Real Madrid. Consiguió aprobar el mayor presupuesto de la historia de la entidad.
¿Cuáles han sido los éxitos del actual presidente del Real Madrid? En lo deportivo ha ganado menos Copas de Europa que Lorenzo Sanz. Ha ganado menos ligas que Ramón Mendoza. Y al único entrenador con el que el equipo triunfaba lo echó porque no tenía glamour. Pero, con esa falta de glamour, ese entrenador, Vicente del Bosque, ha sido campeón del mundo.
En lo económico... el pelotazo de la cuidad deportiva, además de no traer éxitos deportivos, tampoco redujo la deuda del equipo. Además el señor Pérez ha provocado un daño colateral que en el corto y en el largo plazo va contra las competiciones: al fichar a cualquier precio ha subido el precio de todos los jugadores de primer nivel con lo que cada vez hay más diferencias entre clubes.
Y en lo puramente futbolístico, que, no nos olvidemos, es el proyecto de empresa, solo se puede tener una opinión pobre. No se han visto otra cosa que bandazos (desde la sustitución de del Bosque). No hay una manera de jugar, no existe una idea de juego que pueda ser inculcada a la cantera. Raul y Guti han sido los únicos éxitos reales de campo desde la quinta del Buitre. El otro gran éxito, Casillas, al ser portero, tiene menos que ver con una idea concreta de juego.
Cada año se ficha y se destituye a, por lo menos, un entrenador. El último, Pellegrini, consiguió batir el record de puntuación de la liga e hizo jugar al equipo como hacía años que no se veía, con una idea bastante clara sobre como tratar el balón y jugar como equipo. Su único error fue participar en la Liga en la que el Barcelona fue todavía más allá.
Esto no es tener éxito ni en lo deportivo ni en lo empresarial. Ni hace al club más grande. Cualquier comparación con los años cincuenta o con la quinta del Buitre en los ochenta (a pesar de no ganar ninguna Copa de Europa) deja en bastante mal lugar a los galácticos.

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