Derechos y reclamaciones en viajes

Comienza el verano. Y las vacaciones. En el Consultorio aprovechamos para hablar sobre los derechos que tenemos como viajeros, sea en un viaje de vacaciones, sea en un viaje normal. Repasaremos los viajes en avión, tren, y autobús. Empezamos por los aeropuertos. Si un vuelo no sale a su hora, ¿a partir de cuánto tiempo de retraso podemos reclamar? Mínimo tres horas, según la normativa europea. Y dependiendo del destino del vuelo se podrá reclamar una cantidad u otra. Para un trayecto dentro de la UE de hasta 1.500 kilómetros se podrá reclamar 250 euros y 400 para mayores distancias. Para destinos no europeos: las mismas cantidades, pero para más de 3.500 kilómetros son 600 euros.

¿Tenemos un plazo límite para hacer la reclamación? 10 años. Para el transporte aéreo tenemos 10 años.

¿Qué pasa si nuestro vuelo no despega o si no nos dejan embarcar porque se hayan vendido más billetes que plazas? En caso de no dejarnos embarcar, si nos ofrecen un vuelo alternativo se podrá reclamar hasta 300 euros. En caso de que no aceptásemos esa propuesta se tendrá derecho a la indemnización de 300 euros más el reembolso del billete en un plazo de siete días. Y si no se produce una propuesta de vuelo alternativo la indemnización será de 600 euros.

¿Y los gastos provocados por el retraso? Si el vuelo se retrasa mucho tendríamos derecho a refrescos, comida, a comunicarnos con las personas que nos esperan, con una llamada telefónica gratuita o un medio similar, y, si fuese necesario, a la estancia en un hotel, dependiendo de la distancia del vuelo y de la duración del retraso.

¿Se puede reclamar para vuelos con destino Europa pero salida no europea? La normativa europea se aplica a todos los vuelos con salida o llegada dentro de la UE. No es necesario que sea un viaje interior.

¿Cómo debemos hacer la reclamación? Siempre por escrito. Las distintas compañías tienen modelos para hacer la reclamación. No vale la llamada telefónica como reclamación, aunque si para informarnos. También podemos acudir a las asociaciones de consumidores y a las oficinas municipales de información al consumidor para que nos ayuden y asesoren.

¿En cuánto tiempo nos tienen que atender la reclamación? No hay un plazo estipulado. Lo aconsejable es, por ejemplo, si pasan 15 días sin ninguna noticia reclamar una respuesta. Pero, ojo, también por escrito. Las llamadas telefónicas están bien para recibir información, como ya comentamos, pero no valen para reclamar.

¿Qué pasa si el viaje es en tren? ¿Tenemos los mismos derechos? El espíritu de la norma es el mismo. Si después de comprado el billete nos comunican que hay un retraso de más de una hora podemos anular el billete, pedir que nos devuelvan a nuestro punto inicial, o que nos lleven al punto de destino corriendo con los gastos de alojamiento o comida en función del tiempo de espera. Si hacemos el viaje y el tren se retrasa entre una y dos horas tenemos derecho al 25% del precio del billete. Y al 50% si el retraso es de mas de dos horas. En España, Renfe, para los trenes de media y larga distancia, tiene compromisos de puntualidad mas estrictos, que arrancan en la devolución del 100% del billete si hay un retraso de más de 5 minutos en el AVE Madrid-Sevilla.

¿Y en autobús? ¿Es igual la normativa europea? Si, muy parecida a la del tren. En este caso se aplica a viajes de más de 250 kilómetros y para retrasos de mas de 2 horas. Serían las mismas condiciones que para los viajes en tren. Ojo, en este caso el plazo para reclamar es de tres meses. El transportista tendría un mes para dar acuse de recibo, para darse por enterado, y tres meses para dar una respuesta definitiva.

¿Qué consejos generales podemos dar a la hora de reclamar retrasos en viajes? Guardar todas las facturas, todas. El taxi que nos llevó a la estación, el café que pedimos mientras esperábamos... Documentar de manera clara la hora de embarque, por ejemplo sacando una fotografía del reloj de la estación y de nuestro billete donde se vea claramente el retraso. Cualquier papel, documento, que demuestre el retraso.

El CETA. ¿Qué es? Ventajas e inconvenientes

Hoy vamos a explicar en qué consiste este acuerdo, sus ventajas y sus posibles inconvenientes. Lo primero, ¿qué significa CETA? CETA son las siglas en inglés; significa Acuerdo Extensivo Económico y de Comercio), es un acuerdo que se refiere mayoritariamente al ámbito comercial, no entra en sectores como la sanidad, la educación o los servicios sociales.

¿En qué consiste este acuerdo? Se firma una reducción muy importante, en muchos casos del 99%, de las tasas aduaneras entre Canadá y la Unión Europea, prácticamente se elimina el coste de importar y exportar productos entre la UE y Canadá. Además se tiende a igualar las regulaciones. Otras ventajas es que se amplían las cuotas para productos europeos en Canadá y se homologan los títulos universitarios. A partir de ahora empresas europeas podrán acceder a competir por contratos públicos en Canadá. También mantiene algunas restricciones como la importación de alimentos modificados genéticamente, legales en Canadá pero no en la UE, por ejemplo la carne de vacuno; y refuerza la protección de las patentes farmacéuticas.

Pongamos números a la importancia del acuerdo...

Subvenciones en el IRPF

Desde hace dos años existe por parte de Hacienda un control mucho mayor porque ahora por ley todas las instituciones tienen que comunicar a la Agencia Tributaria las subvenciones que conceden, cantidades y personas. Pero, ¿cuales son las subvenciones mas habituales que sí hay que incluir en la declaración de la renta? Las del plan PIVE, los 1.000 euros que son subvenciones, no los otros 1.000 que son descuentos; el plan Renove para comprar electrodomésticos; ayudas para la rehabilitación o para la instalación de elementos de accesibilidad de edificios como rampas o ascensores. También la renta básica de emancipación de los jóvenes para la ayuda del pago del alquiler de la vivienda habitual. Y ayudas que no hay que incluir, lo comentábamos en el consultorio anterior, las ayudas para los libros en educación obligatoria.

Ayudas para libros. Cambios en Hacienda

¿Están exentas las ayudas para libros? No, no todas, el año pasado, en la mitad de la campaña de renta, la Agencia Tributaria declaró exentas de IRPF las ayudas para la compra de libros de texto pero no todas. Específicamente las "ayudas económicas para la adquisición de libros de texto destinadas al alumnado matriculado en educación primaria, educación secundaria obligatoria o educación especial en centros sostenidos con fondos públicos, reconocidas por la comunidad autónoma de Galicia". No entrarían, por ejemplo, estudios no obligatorios.
¿Cómo se llegó a esta rectificación de las ayudas para los libros? ¿Es habitual que pase esto, que se rectifique una norma o forma de hacer la declaración de la renta? No es habitual pero tampoco tan extraño. Hace unos 10 años se modificó a mediados de campaña la forma de tributar por los ingresos que recibían los jubilados o prejubilados de algunas empresas, por ejemplo, de los astilleros ferrolanos. El complemento que reciben, de una entidad llamada Musini, tiene una reducción por rendimientos irregulares mientras que los años de jubilación no lleguen a la mitad de los de trabajo. Esto se supo a mediados de la campaña del 2006. Muy parecido a este caso.

Reducción IRPF por cambio de domicilio


El paro es uno de los principales problemas de nuestra economía. Y, a veces, es necesario cambiar de domicilio por un trabajo. Hacienda nos permite ahorrar un dinero en nuestra declaración. ¿Cómo funciona? Muy sencillo. Hay una única condición, estar apuntado previamente en la oficina de empleo. En caso de que el trabajo esté en otro municipio y tengamos que cambiar de vivienda se puede aplicar esa desgravación. Este año supone 2.000 euros, también ha cambiado con respecto al año pasado en el que se aumentaba un 100% la desgravación por trabajador normal.

Donaciones y fines sociales

Tenemos una pregunta con respecto a las casillas del 0,7% a la Iglesia Católica y a otros fines sociales. Si las marcamos ¿nos sale distinto el resultado de la declaración? No, si marcamos esas casillas donamos el 0,7% de nuestros impuestos a cualquiera de esos fines. Si marcamos una destinamos el 0,7 a ese fin; si marcamos las dos el 0,7 a cada una, no se reparte.

Una novedad desde hace dos años es que las donaciones a ONGs tienen una desgravación mayor... Si, las ONGs acogidas a la ley 49/2002 de Incentivos Fiscales al Mecenazgo tienen una desgravación mayor desde el 1 de enero de 2015. Hasta 150 euros la deducción para lo donado en el 2016, que entra en esta declaración, pasa del 50% al 75%. Y lo que supere esa cantidad el 30% o el 35% si hemos donado a la misma ONG desde 2013.

Qué hacer si nos sale a pagar y no tenemos dinero

Vamos a explicar como hacer en caso de que la declaración de la renta nos salga a pagar y no dispongamos de dinero suficiente. Hacienda nos da dos posibilidades... Si, la primera, la más conocida, es pagar en dos plazos: Contemplada desde siempre y es sin coste para el contribuyente. El pago se realiza en 2 plazos, el primero, el 60%, el último día de la declaración, el 30 de junio y el segundo el 40% restante el 5 de noviembre. Pero si esto no es suficiente tenemos la posibilidad de solicitar un aplazamiento del plago. Debemos saber que tendrá un recargo del 3,75% de intereses. Los plazos van en función de cada caso, dependiendo de la cuantía de la deuda y de la situación personal. Se solicita en la Agencia Tributaria vía web o en persona mediante un escrito explicando la situación y proponiendo una forma de pago.

¿Qué tiene que decir ese escrito? ¿Cómo se hace? Es sencillo, nos identificamos con nombre y DNI, explicamos en pocas palabras que debido a nuestra situación económica no podemos pagar en el plazo legal el IRPF. Hacemos una lista con nuestros ingresos y los gastos obligatorios y con una propuesta para devolver ese dinero. Hacienda estudiará el caso y aceptará nuestros números o propondrá otros. Siempre nos va a dejar un mínimo por persona en la unidad familiar. Y, como decíamos antes, nos cobrará un 3,75% de intereses.

¿Es conveniente recurrir a esto para pagar el IRPF? Lo ideal, claro, es poder pagar en esos dos plazos. No tiene recargo. Pero si estamos en apuros pedir el aplazamiento en Hacienda puede ser más barato que pedir un préstamo. Hacienda nos va a cobrar un 3,75%, un banco probablemente más. Hay que hacer números y ver que es lo que más puede convenir.

Pedir cita en Hacienda

Podemos hacerlo por internet, en la página de la Agencia Tributaria, y necesitaremos algún tipo de identificación, un certificado, una clave, o la referencia de la declaración del año pasado. También podemos pedir cita por teléfono, en este caso bastará con el DNI de las personas que quieran hacer la declaración. Los teléfonos: 901 22 33 44 y un telef. de Madrid, el 91 553 00 71. Podemos llamar de lunes a viernes de 9 de la mañana a 7 de la tarde.

Importante también comentar que podemos hacer la cita por teléfono. ¿Cómo funciona? Igual que en persona. La pedimos igual y le solicitamos a la Agencia Tributaria que nos llame por teléfono el día y a la hora que queramos. La persona que nos va a llamar va a tener delante nuestros datos, el borrador, y el desarrollo es igual que si fuese en persona.

Además Hacienda tiene un teléfono para consultar las dudas que podamos tener... Si, para la declaración de la renta funciona desde el 5 de abril y hasta el 30 de junio. Los teléfonos son el 901 20 03 45 y el 91 535 68 13. Funciona de 9 a 9 de lunes a viernes

Declaración de la renta, ¿a devolver o a pagar?

En el informativo de V Televisión explicamos que sucede con el dinero que nos retiene Hacienda durante todo el año. ¿Qué es mejor, que nos salga a pagar o a devolver? ¿Podemos cambiar nuestra retención? ¿Qué hace Hacienda, el Estado, con nuestro dinero?

Planes de pensiones en el IRPF

Recordamos los límites para incluir los planes de pensiones en nuestra declaración... Si, las aportaciones a estos productos reducen directamente los ingresos del contribuyente, es decir, reducen mucho más los impuestos de las personas que tienen más ingresos. De manera general, el límite es de 8.000 euros. Y recordar también que las aportaciones a favor del cónyuge tienen un límite de 2.500 euros.