Guía ultra-rápida para el 11

El 2010 no ha sido, para nada, un año 10. ¿Cómo será el 11? ¿De 10, de notable... de suspenso?

¿Cómo ha sido el 2010 en España? Ha sido regular más que malo en muchos aspectos. Si vemos cuales eran las perspectivas hace un año en crecimiento, paro, déficit... no ha resultado tan malo como se pensaba. Se ha evitado lo peor: quiebras generalizadas de los bancos, ruptura o sospechas de ruptura del euro, que siguiese creciendo el paro...

¿Y en el resto del mundo? Tampoco ha ido muy bien. Varios países de nuestro entorno han sufrido la crisis, y la seguirán sufriendo mucho más que nosotros. Irlanda, Islandia, Portugal, Grecia... han visto como se reducen los sueldos, crece el paro y bajan las prestaciones sociales. Alemania va muy bien, mejor de lo que se esperaba, pero otros países están fastidiados como nosotros, con incrementos de impuestos y de tasas muy altos, como los precios de las universidades en Italia o Inglaterra.

¿Qué va a pasar con los impuestos en el 2011? 

En lo que respecta al impuesto de la renta van a pagar más los que ganen más de 120.000 euros, un punto más; y dos los que superen los 175.000. Hay cambios en la deducción por vivienda para compras de este año que ya hemos comentado. En cuanto a las tasas la mayoría de los concellos gallegos no las van a subir, hablamos de basuras, trámites, agua..., quizá porque este año hay elecciones. La electricidad nos ha dado una mala noticia, aunque la parte de la tarifa que decide el gobierno se queda igual la que depende de las generadoras ha subido un 20%.

¿Y con el empleo? España ha destruído mucho empleo desde finales de 2007. En el año pasado se estabilizó. Las previsiones para el 2011 no son muy optimistas. La mayoría de economistas cree que las cosas van a seguir más o menos igual. Curiosamente es el FMI el más optimista y vaticina una bajada del paro en medio millón de personas. ¿Mi opinión? El paro bajará. Todos los ajustes están hechos y ha llegado la hora de que las empresas y los emprendedores que no tengan miedo y puedan den un pasito adelante. Se ha favorecido con bajadas de impuestos a las empresas para darles más aire.

¿Se ha terminado la crisis de la vivienda? Pues no. Los pisos bajarán de precio. Y los bancos y cajas de ahorro, obligados por los acuerdos de Basilea III, tendrán que tener una mayor liquidez y fondos propios. Vamos, que tendrán que hacer caja con todos los pisos que tienen en su patrimonio y que no quieren tener. Aquí en Galicia lo veremos especialmente con la nueva caja fusionada y las miles de viviendas de las que se quieren deshacer. Probablemente veremos un impulso del alquiler, que el Gobierno lo ha favorecido.

¿Le irá bien a la NCG? Tienen que hacer limpieza de la que hablábamos, necesitan liquidez. Interesa que le vaya bien para que pueda ayudar a los proyectos y a las empresas gallegas, no tanto para aventuras de urbanizaciones en Valencia...

Para los que están pagando una hipoteca... ¿cómo les irá? Los tipos de interés, que no nos olvidemos están históricamente muy bajos, subirán a lo largo del año pero, probablemente, muy poco a poco.

¿Y si nos sobra algo de ahorros en que podemos invertir? Si tenemos el corazón sano la bolsa es el mejor sitio. Casi todos los expertos vaticinan un muy buen año para la bolsa, después del mal año pasado. Valores como OHL, Repsol, Abertis y Grifols tienen a todos los expertos de acuerdo en que van a subir. Telefónica es nuestra apuesta, entre otras razones por su política de dividendos. Y con un ojo puesto en los bancos, no vaya a ser que las nuevas normas que van a tener que cumplir este año nos haga saltar alguna sorpresa. Si queremos algo fijo no olvidar que la previsión es que los tipos de interés suban en el futuro. Si invertimos nuestro dinero a plazo fijo cuánto mayor sea el plazo más rentabilidad nos tienen que dar.


2 comentarios:

Nicolás dijo...

El 2010 ha sido el peor año que recuerdo. No conozco otro peor.

Miguel García dijo...

Lo peor del 2010 fue vivirlo. No desapareció la crisis, y teníamos esperanzas. Fuimos testigos de cambios en las políticas económicas (aunque muchos menos de lo que los titulares nos contaban). Muchos dejaron de tener confianza en su entorno, en la economía, y en el gobierno. Pero cuando pasen unos años veremos que las cifras no fueron tan malas, que los derechos de los ciudadanos son muchos más que hace cuatro años, que supimos resistir mucho mejor los 4,5 millones de parados. Y que, al contrario de lo que gritaban muchos agoreros y profesionales del enfado, España no se ha destruido.