Sobre las pensiones de los parlamentarios

Sacamos las cosas de quicio. Y en este artículo vamos a intentar ponerlas en su sitio. Primero vamos a negar mentiras o expresiones engañosas. "A los parlamentarios les queda una pensión vitalicia". Cierto. Como a todos los pensionistas; no existen las pensiones públicas que se acaben antes de morirse. Siguiendo con este hilo, las personas que han sido parlamentarias se jubilan cuando les toca, a los 65, 67, cuando sea; no lo hacen al acabar su mandato.
Cobran el máximo de pensión si superan los 7 años en el parlamento. Cierto. ¿Por qué se tomó esta medida? Básicamente porque los primeros parlamentarios de la democracia no habían cotizado en España nunca (estaban en el exilio) por lo que a la hora de jubilarse se encontrarían en una situación muy difícil. Hablamos de Carrillo, la Pasionaria, y otros muchos, casi todos de la izquierda y del nacionalismo. Otro motivo, antiguo y actual, es liberar a los representantes de buscarse la vida durante su tiempo de parlamentario. No nos olvidemos que no tienen derecho a paro (aunque si a una indemnización de un mes de sueldo por año trabajado, el equivalente en paro serían 4 meses por año).
A cualquier persona que abandona su actividad profesional para dedicarse a la política el volver le resulta complicado. Si es un profesional liberal habrá perdido sus clientes. Si trabajaba en una empresa habrá perdido derechos y capacidades (por haber estado desconectado). Si estaba en el paro volverá al paro, pero sin derecho a prestación y cuatro, ocho... x años mayor.
¿Se debe retirar este privilegio a los diputados y senadores? No estoy seguro. Me parece importante que los representantes de los ciudadanos tengan un sueldo que les aleje de "tentaciones" en la medida de lo posible. Que se evite el riesgo de "ganarse" un fichaje futuro con decisiones poco éticas. Opino además que es preferible que durante su mandato parlamentario se dediquen sólo a eso, a ser los representantes de los ciudadanos, y que el tiempo que les "sobre" se reúnan con los habitantes de la circunscripción por la que han sido elegidos.
A que ésto fuese así ayudaría reformar el sistema haciendo que cada diputado fuese elegido individualmente por cuidad, barrio o comarca.


4 comentarios:

Anónimo dijo...

En relacion a esto: "A cualquier persona que abandona su actividad profesional para dedicarse a la política el volver le resulta complicado. Si es un profesional liberal habrá perdido sus clientes. Si trabajaba en una empresa habrá perdido derechos y capacidades (por haber estado desconectado). Si estaba en el paro volverá al paro, pero sin derecho a prestación y cuatro, ocho... x años mayor.

¿Se debe retirar este privilegio a los diputados y senadores?

Mi respuesta: Depende
El porqué: por que cada vez hay mas gente dedicada a la política y solo a la política sin haber desarrollado ninguna otra profesión. Que no ha perdido clientes ni puesto de trabajo alguno porque previamente no lo tenía. ¿Es justo vivir del ejercicio de la politica convirtiendola en profesión principal? Echa un vistazo a lo que nos rodea. Es patético ver como personas sin cualificación alguna ocupan ayuntamientos, parlamentos y congresos sin haberse enfrentado a tener que buscarse la vida como el común de los mortales. ¿Que cabe esperar de ellos para las generaciones venideras?.
Por ello, sí remuneraciones justas. Pero acordes a la realidad de cada quien. Y al que no le interese, a otra cosa. El caso es que para algunos, y tú lo sabes bien, no hay nada más de lo que vivir que de ejercer de señoría.

Miguel García dijo...

Es verdad. Hay personas en política que no han visto otra cosa. Algunas muy validas. Y otras no. ¿Cómo evitarlo? Al 100% es imposible. Se mejoraría, quizá, con listas abiertas. Se mejoraría con elección directa de los cargos...
Pero todo esto no quita el tema principal. Me preocupa más que la remuneración de los políticos no sea lo suficientemente alta para que se dediquen a la política los mejores. Me preocupa la cantidad de buenos profesionales que se quedan fuera de los partidos y de cargos electos porque en su trabajo en la privada ganan 40.000 euros y, por ejemplo, como concejal en Betanzos, 25.000. Y que a la vuelta de 4, 8 años, esta sin clientes y sin trabajo.
Cada situación tiene su parte mala. Pero que nos gobiernen personas que sean buenos profesionales no es mala inversión.

Miguelangel dijo...

No necesitamos buenos profesionales en política, sino profesionales con vocación de servicio. El honor de representar a tus conciudadanos (más los contactos que eso genera) debería ser suficiente. En un pais de 45 millones de personas, no debería ser complicado encontrar 50 dispuestas a gobernar y 400 dispuestas a legislar, con estas condiciones.

Lo que no podemos es resignarnos a pensar que el estado es una empresa y sus parámetros laborales los mismos, opino yo.

Lo que ahora tenemos es una caterva de palurdos crecidos al calor del partido, incapaces en su mayoría de ganarse la vida honestamente en la arena del mercado. ¿Como van a legislar sobre la vida real si no la conocen? Es tan absurdo como un sacerdote hablando de vida marital.

Miguel García dijo...

Tienes razón Miguelangel. No se si muchos o pocos pero los hay. A ver, no es imprescindible haber estado en la privada, o haber tenido un negocio para ser un buen político. Depende en que puesto, depende de la persona. Tampoco creo que sea imprescindible tener estudios avanzados. A la situación actual se llega sumando una baja opinión pública sobre la política y los políticos en general, un funcionamiento interno de los partidos poco democrático y, sobre todo, por el bajo nivel de exigencia de los ciudadanos hacia sus representantes. Pero los directos, los que votamos. ¿Quién conoce a su diputado en Santiago o en Madrid? ¿Quién le ha enviado una carta o mail a su alcalde o concejal? ¿Cuántos afiliados o simpatizantes de partido se dirigen a su secretario de organización para pedirle más participación?
Los cambios (a mejor) se pueden y deben impulsar desde arriba, desde abajo y desde los lados.