Cajas de ahorros: problemas y soluciones

¿Para qué sirve una caja de ahorros? ¿Qué las diferencia de los bancos? ¿Qué c... pasa con ellas que tienen tantos problemas? ¿Por qué?
Las cajas de ahorros se parecen mucho a los bancos. Están reguladas bajo las mismas leyes y normas que sus primos hermanos. Hacen básicamente lo mismo, intermediar entre ahorradores e inversores. ¿La diferencia? Hasta hace unos años su carácter local (comarcal, autonómico) y su compromiso de reinvertir sus beneficios en el mismo ámbito geográfico. En otras palabras, que con nuestros ahorros le echaban una mano al taller del barrio para comprar un nuevo compresor, en vez de financiar la construcción de cientos de pisos en el Mediterráneo. Y que, además, parte de los beneficios ayudaran a nuestros hijos mediante becas.
¿Tienen problemas las cajas?
La mayoría si. ¿Qué tipo de problemas? De los que tenemos todos, de dinero. ¿Por qué? Porque hicieron malas e inadecuadas inversiones. ¿Por qué eran malas? Porque invirtieron en negocios a destiempo (tarde) en un mercado muy saturado (vivienda) y en contra de los criterios más básicos del buen hacer (conceder enormes hipotecas a personas sin capacidad de pago). ¿Y por qué eran inadecuadas? Porque muchas de ellas se llevaron a cabo fuera del ámbito geográfico, sin pensar en el desarrollo de la comunidad.

¿Cómo se soluciona esto? Obligando a las entidades de crédito a ser más seguras y más solventes. ¿Cómo? Pues de la misma manera que lo haríamos en casa, teniendo más dinero líquido, para poder ir por la vida un poco más desahogados, más preparados por si viene un revés. ¿Cómo pueden conseguir ese dinero? Por varias vías: vendiendo parte de los activos que tienen (idealmente todos esos pisos que no quieren tener). Consiguiendo ese dinero en los mercados financieros (pero esta difícil por culpa de la crisis) o emitir títulos (parecidos de lejos a acciones) y con las mismas dificultades que la solución anterior. Otra posibilidad es reformarse y unirse con otras cajas (en eso están la mayoría, pero con resultados insuficientes) o convertirse en una entidad privada o banco.
Y todo esto ¿por qué ha sucedido? Por lo que decíamos antes, malas decisiones... Y, en el fondo, falta de profesionalidad. El principal defecto de las cajas de ahorros es ese. Falta de profesionalidad por parte de los dirigentes, politización, decisiones tomadas en base a criterios distintos a los económicos o de desarrollo del país...



4 comentarios:

Anónimo dijo...

He escuchado el debate en Radiovoz sobre las Cajas. Me gustaría decir que no entiendo como la gente se interrumpe tanto. La mujer que intervenía no dejaba hablar a nadie, al final no se que pensar porque no creo que el gobierno haga las cosas por fastidiar sobre todo pensando que dentro de unos meses hay elecciones
Marisa

Miguel García dijo...

El problema es diferenciar el fondo y la forma. En la forma el Gobierno ha podido hacerlo mejor, pero en el fondo todo estaba bastante claro. Las cajas gallegas (y otras) tienen un gran agujero. El Banco de España lleva mucho tiempo avisando de la poca consistencia de muchas de sus inversiones. En los últimos meses, además, no han cumplido con su función de seguir prestando dinero a quién lo necesita (ésto, en el fondo, es lo más grave porque detiene la economía). NCG tiene un ratio de morosidad en la media española, pero sus inversiones con promotoras y constructoras son ruinosas.
Madrid podría hacerlo mejor. Si. Pero estaban muy avisadiños.
¿En qué acabará esto? ¿Qué se pretende? Pues que cada autonomía se implique, de verdad, con sus cajas. Que entre dinero público y privado (Xunta e inversores gallegos) que haga que realmente la nueva caja se vuelque con el desarrollo de Galicia, no que se inviertan los cuartos de todos nosotros en obras a miles de kilómetros.

Nicolás dijo...

La tentación del ladrillo tentó a la mayoría y se convirtieron en inmobiliarias cuyo único fin eran los beneficios arriesgándose a lo que ha ocurrido a perder liquidez y solidez. Aquí en Alicante, a la CAM le ha sucedido tres cuartos de lo mismo y ha tenido que acabar pactando un SIP con Cajastur, tres veces más pequeña pero mucho más sólida, con lo que hemos perdido una entidad histórica en estas tierras.

Miguel García dijo...

Es increíble como la mala gestión que comentas hace que una pequeña entidad pueda hacerse con otra mucho más grande. Es como si el bar de tapas de al lado de casa se hiciese con la cadena de restaurantes de Paradores... Y la mala gestión o la gestión poco profesional de las entidades financieras es cosa muy poco recomendable. No tanto por el peligro de crac (que también) sino porque no cumplen con su función principal que es intermediar con nuestros ahorros financiando al sector privado.

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